Los allegados

Las armónicas vuelven a sonar, he decidido muchas cosas y una de ellas es llegar a los sesenta y diez, cuando digan que no debo enfrentarme al hecho de haber sentado la cabeza.
Allegados que heredarán la tierra de las viudas. Cuando el mundo se desligue en el rastro, yo habré hecho de mi mal ejemplo un deseo de lamer el vaho de Luis Antonio de Villena, ambos en el traje de madera, sin la extrema unción de sernos prodigio, tantos amaneceres y que poco tacto sintió aquel carmín que jugaba tener un laberinto mental, donde los pies, el inicio, la fuente, el color, la forma, el olor, la lluvia, el sol, los masajes, las palabras, el deseo, la venganza, la tristeza, la pasión, la ira, el dolor, la culpa, el perdon, el silencio...
Un culo monaguillo... “...y aparte nadie me late” S.V.


2 Comments:
tienes una curiosa escritura, lo cual no es despectivo, mucho menos un defecto: exiges lectores atentos, capaces de ingresar a tu código, a tu mundo, el cual está lleno de citas, imágenes, poemas incisivos, poemas (precisamente) tiernos, líneas que parecen ser totalmente otra cosa, entonces no es fácil empezar a leer . pasado todo esto, la lectura se vuelve una delicia
salu2 desde méxico
Creo que la frase precisa, el verso, la ocasión exacta para decirlo... el tiempo... la experiencia... tiende un juego sin fin a cada lector de tu blog...
Saludos desde Cuba
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