El ayuno de los cipreses

Sombra calva desecadora de colinas violetas.
Alambiques de cipreses.
La alcoba del musulmán, hidra de brasa encendidas,
calomel en los pezones de niños que bruman sus esquirlas por el olor a metralla.
Laca de leche, el pecado brea del adulto en sequía, sobre aquellas derivas de piel.
Los penachos del sirio escuecen lo erógeno.
Azufre, ya no quiero ser más cuento.
Voz maorí, los niños tocan jazz,
luz de día inmanifiesta.
Las jarras de trigo derramadas por entre las sábanas,
semilla de Fango, manos aullantes, Limo en el tacto.
Poema mudanza, voz conjuro, ganja de mis padres negros... Hoy vuelvo a nacer
David Saä Viccenzo Estornell Cánovas (Photo by DJIVAN MURAT)


1 Comments:
Estás guapisimo, David. Ojalá nuestros brazos se enlacen pronto...
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