Virgin-R-US
Agua que vela la saliva, transidas las niñas a cada carne de charolLa roja baba de los manzanos ladera arriba hacia las raíces del cadáver Sol
Piel que se desgaja de aliento y polvo
Crucifijos mineros que duermen, siempre, dos atajos
El mundo del ensueño les había sido concedidos, la principal recaída provenía de los golpes cerebrales que recibió de su padre. Le golpeó seguidas veces con un ladrillo. Su existencia se redujo a desinflar sus mentiras, a aislarse con el resto de gente triste de la ciudad. Allá van los niños de nuevo, desapareciendo de la avenida principal, fuman de una gran pipa de agua, los hombres inmigrantes parecen ganado, junto a la 56, se han olvidado de mentir, de vagar, entre las despensas de hospital faltan ansiolíticos, Risperdal,
Un accidente, una ventana, un ano mágico. El jazz cruza el mal olor. EN la fábrica de luz eléctrica. La religión puede llegar a ser una cosa hermosa.
Los cables de la luz, escarpan el vello. Mi cristo personal se ha desvanecido. La inmolación tiene nombre propio, se llama perdón, pura y llanamente.
Volvimos dos días después, el cereal era su alimento favorito. Hablo de mí cuando nazca, cuando sea pasado y tenga conciencia de haber tenido hijos. Consolidar mi amor a las friegas que nos hacia la abuela en el patio trasero. Dentro de un cuenco gigante, nos restregaba los testículos con trapos de metal. Nos impedía culparnos del perdón de otros. El gallo vuelve a cantar, y ya no creo en mí.
Cabellos que reposan en el maizal,
me hice niño desde la cebada
Fui mermelada sin aliento con tu entrepierna en mi culo
me cercenaste, ¡cabrón!
que ganas tenía de tener otra vez ocho años para faltarle el respeto a tu cuerpo
Desgracia de los soldados de plomo,
me hice niño desde tus babas
Reniego de ser hombre por tener tu barba de apóstol
me cercenaste, ¡cabrón!
que ansias tenía de morir otra vez para orinar la sangre roja de los maizales
Mis cabellos crecieron de esa salvia, por eso a veces me talo
Agua que vela la saliva, transidas las niñas a cada carne de charol
La roja baba de los manzanos ladera arriba hacia las raíces del cadáver Sol
Piel que se desgaja de aliento y polvo
Crucifijos mineros que duermen, siempre, dos atajos
David Saä Viccenzo
(Fotografía de ,
de Greg Araki en Canadá)


11 Comments:
"La roja baba de los manzanos". Una imagen agónica que me parece no sufrir tanto la espera como quien la observa caer. Así percibo estos versos, con una premura por llegar a un lugar que habita tan solo en el imaginario de quién va delante, encabezando la expedición y nosotros, sin preguntas, lo seguimos.
A propósito, de la extensa lista de abajo, sólo podría hablar por MADAME SATA. Una verdadero drama moderno (a pesar de ser del siglo pasado)acerca del transformismo brasilero. Una delicia de película que pone sobre el tapete la otra cara de la moneda. La pesadilla que por lo general no queremos voltear a ver y que es la vida real de un mundo que nos es desconocido. Las demás pe´lículas, como muchas otras, lamentablemente han quedado fuera del circuito limeño por razones más que obvias pero inaceptables.
Un abrazo.
Buen texto. Me ha gustado.
Por cierto, ya pertenezco al mundo blogger!
Siempre me sorprendo de como logras poner el dedo en la llaga con tanto acierto. Y también con tanta tristeza agazapada.
Aquí te leo y te comento cuando logro ver el enlace a comentarios.
Un gran abrazo, amigo
recuerdo, entre brumas, cómo cuando respiraba pegamenteo, a mis nueve años, me topé con una mata de adelfas blancas... su olor avainillado, penetrando en mis pulmones que volaban en éter de pegamento...
La tristeza no es untambor: no necesita parches de si misma para ser vencida, sino antágonicos claros. Ponle un gramo de alegría y la pena será menor.
Lo que no quita ni un ápice de belleza, ruda belleza, a la descripción.
Te leo como si fueses mi sobrino ;-)
Vaya me resulta muy dificil colocarte un comentario, no puede entrar la mayoría de las veces. Me gusta lo que escribes, está muy trabajado, muy denso, porque imagino lo escribes tú! me alegro que vayas a publicar, tu vocabulario es amplio y lo que me sorprende es tu conocimiento a tu edad, tu apertura mental, tus recovecos. Un saludo, y no soy malagueña, vivo en Málaga, pero soy vasca.
Una potencia incesante fluye en tus escritos David.
A tus cantos y a tu soledad saludo.
Gracias, David.
No lo olvido.
¡Que alegria que vayas a publicar! Ya sabes a quien debes firmarle un ejemplar... ^^!
Tu virgo,
Jara
Me quedó el sabor de la piel que se desgaja de aliento y polvo...
Un beso.
Te leo, conmovido...
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