2010-05-18

Todos pueden creer que nada ha cambiado y todo ha cambiado.

Adelanto de lo que está por publicarse:







“Organizando la quietud, macerando AMOR mayúsculo, dispuestos a CREER y crecer.



Lo que hago soy, por eso vine aquí. Hubo un tiempo en que las arboledas estaban repletas de susurros, colores gradados.

Un niño era violado entre los arbustos. Los pájaros piaban. El cielo brillaba cegador cuando los ojos clamaban auxilio. Los ojos de aquel niño se inundaron en la ponzoña de un gris rabioso. Una tormenta a lo lejos iluminó durante unos años estas costas que a ciegas caminé.



Por miedo, por pánico no viví. No dejé que sintiera mis emociones. El galope en el organismo. Reducido a un animal de cuatro patitas. A punto de quebrantarme.





¿Queda en mí lo suficiente para ser honesto? Sí.

Camino hacia adelante y hacia atrás mirando el viejo embarcadero. Ahora los leales, los imantadotes de más Luz, quieren que manifieste todo en las publicaciones. No habrá más besos ni más caricias para el Blanco Sol. No habrá más escritor, más compositor en la sombra.



Es el momento ahora que los contratos están en las manos y poseo el título sobre la propiedad de mí mismo, de hacer croar el planeta. Porque me cansé de ser rana.



En la calle cincuenta y uno, me di cuenta que mi hermano se había ido para siempre. Que las mujeres me aterran y que me castigué follándome en los cuerpos de otros. Me senté y lloré.

¿Cómo ser fiel a uno mismo? Mis raíces se perdieron entre la tristeza. Estar me sonaba a dejar de existir, porque me entrené para hacer y hacer, soy los lunares moteados de la trucha que nada. Soy la piel del salmón que salvaje y voraz está por llegar. Ni voy de puntillas ni voy de zancadas, ahora camino.





Salgo de la habitación, de esa casa cuarteada, el cielo plomizo me da pánico. ¿Dónde vives? ¿Cuánta gente hay ahora mismo en tu infancia, en la habitación? ¿Cómo se llaman?





Me gustaría poder regresar y decirle a ese niño en el rincón: Nunca ha habido otro como tú. Quiero que vengas y me encuentres, ahora que no quiero estar solo. ¡Ven pequeño mío! Deja te abrace, eres todo cuanto soy. Creías eras nada y eres lo más valioso. Te sentía pequeño, como el desprecio más intenso en la vida. Ante mis propios ojos, no puedo juzgar. Te soy y me eres. Mi sufrimiento es legítimo por mí y no de ti.



Vivo el primer miedo y estoy en paz. Ahora.

Eres capaz, eres único.





Las tierras hostiles han tocado los acontecimientos externos. La neblina en el aire se evapora y el mundo aparece enfocado. Anhelar y llegar a estar satisfecho. Todos pueden creer que nada ha cambiado y todo ha cambiado.



No sentir, ¡NO VIVAS! se acabó. Una herida espiritual se manifiesta sin lugar a la duda, en forma de miedo, en parálisis, en intensa quietud y caciquismo. Toda las alegrías enmascaradas. Es cierto el fin del mundo. Sólo sobrevivirán los que acojan la Ternura para sí y para el resto como único género, el resto (habrá miles y miles de personas) perecerán.





Hoy el dolor, como mi preciosa danza Butoh, me dan la madurez, poco a poco, para ser el niño que fui. Amarlo desde el respeto, la tolerancia, el Vivo Amanecer. Sin objeciones, sin ofensas. El galope suena y ahora este caballo ya no tiene jinete. Es su propio dueño. A veces nos encontramos haciendo cosas que nos juramos nunca haríamos. A veces nos damos por vencidos. Permiso y protección es todo cuanto buscabais.





Porque la FANTASÍA no es otra cosa que la paciencia y la amabilidad. No es la ficción, sino el tejido de lo que le sucede al Niño (al propio también) cuando se le escucha, se le narra, se le palma, se le acaricia”





AR-1685-2010-59../

Get ready! It´s time!

A master piece for my closed friend -Eluvium-

from Me and Mikel Ambs (08)






David S.V. Estornell

Etiquetas: , , , , , ,

Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial 2.5 Spain License.