Todas las ramas en el campo clamaban tu piel.
Había llorado.
Siete almas. Siete mirlos. Siete excusas.
No dormimos aquel invierno.
Todos los vientos estaban vivos.
Su mundo nos había engullido. Nadie me ama.
Mi padre ardía en mí sin estar por ella.
Aquella mañana vi un mirlo en la ventana.

Una voz clamaba, entre... susurros anhelaba un poco más. Había follado.
Todos los peluches se habían conjurado. Nadie me amó nunca. Había llovido.
Eran los tiempos de la urbe, los niños rechinaban sus dientes juntos.
Juntos. Había llorado.Juntos.
Todos los vientos estaban vivos. Siete almas. Siete mirlos. Siete excusas.
El incesto se había acurrucado en nuestra memoría.
Piel marchita. Piel de leche. Adelfas y veneno.
Quiero ser mi madre. Siete almas. Siete mirlos. Siete excusas.


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