2006-02-07

-Bill Viola- parte 1

Varios profesionales y amigos muy cercanos me han preguntado el por qué del aspecto "cutre" de la Adelfa Blanca. .Siempre contesto que no deseo que imbéciles lean los textos( amén de dos poemarios publicados, ninguno en España, posible libro en Austria¿?. Incluido en la Antología de Dennis Cooper¿?), que así evito que se acerquen estúpidos hedonistas de laca y media.
Me han ofrecido restaurar por completo el aspecto de la Adelfa. Pensaré.

El North Carolina Museum of Art, Raleigh, NC, USA y la Sony Corporation’s Atsugi gestionan aparentemente la tímida propuesta que ha tenido en Europa, acerca de la autolisis, ellos nos han allanado casi al azar a 57 "personas" a reelaborar un guión colectivo para sugerir el resultante engendro de nueva creación al incombustible video-artista Bill Viola.

A continuación dejo una parte muy pequeña de investigaciones que realizamos todo mi equipo, los respectivos e-links de este Artaud de la nueva era, todo un místico:

Anthem, 1983, by Bill Viola
Videotape, Experimental

Lent by the artist
Info

Anthem is a post-industrial lamentation, structured on the single piercing scream of a young girl as she stands in the vast chamber of Union Station in Los Angeles. Viola relates this structure to the form and function of religious chants, particularly Gregorian chants (using a harmonic scale in a resonant hall) and Tantric Buddhist chants (ritual exorcism and conversation with demons). The original scream is extended in time and shifted in frequency to produce a scale of harmonic notes that comprises the soundtrack, to which Viola juxtaposes images of materialism -- industry and the worship of the body, giant oil pumps and the beating human heart, cars streaming along a freeway and blood flowing through veins, modern surgical technology and tree branches in an ancient forest. The anguished scream cuts through the corporeality of the body and contemporary culture as a living organism. For Viola, the piece is a ritual evocation of "our deepest primal fears, darkness, and the separation of body and spirit."

Production Assistant/Still Photographer: Kira Perov. Vocalist: Amy Nomura. Produced in association with the TV Lab at WNET/Thirteen, New York.
THE LINKS:
Bill Viola - Anthem (1980) DVD.rar

Anthem.1983.Bill Viola.avi



GARY HILL
Gary Hill is one of the most important contemporary artists investigating the relationships between words and electronic images. His inquiries into linguistics and consciousness offer resonant philosophical and poetic insights, as he explores the formal conjunctions of electronic visual and audio elements with the body and the self. With experimental rigor, conceptual precision and imaginative leaps of discovery, Hill's work in video is about, and is, a new form of writing. (En esta descarga hay suculentos piezas cárnicas como Wolf Vostell, Nam June Paik y Gary Hill entre otros).

Migration [For Jack Nelson] (1976)
filmmaker: Bill Viola
7 min, color, sound
Migration is an analysis of an image, a metaphorical exercise in perception and representation, illusion and reality, microcosm and macrocosm, nature and consciousness. Viola writes that this work is "a slow continuous journey through changes in scale, punctuated by the sounding of a gong. [The piece] concerns the nature of the detail of an image. In visual terms, this is known as 'acuity' and is related to the number of photoreceptors on a given surface area of the retina. In television terms, detail is referred to as `resolution,' and is a measure of the number of picture elements in a given horizontal or vertical direction of the video frame. Reality, unlike the image on the retina or on the television tube, is infinitely resolvable -- `resolution' and `acuity' are properties only of images. The piece evolves into an exploration of the optical properties of a drop of water, revealing in it an image of the individual and a suggestion of the transient nature of the world he possesses within."
THE LINK:
Bill Viola - Migration [For Jack Nelson].1976.avi




Ancient of Days (1979-81)
Color, stereo sound; 12:21 minutes
THE LINK:
Bill Viola - Ancient Of Days (1979).avi



The Reflecting Pool (1977-79)
Color, mono sound; 7 minutes

THE LINK:
Bill Viola-Reflecting Pool (1977) .avi



Migration (1976)

Color, mono sound; 7 minutes
THE LINK:
Bill Viola - Migration (for Jack Nelson).avi








The Passing hauntingly travels the terrains of the conscious, the subconscious, and the desert landscapes of the Southwest, melding sleep, dreams and the drama of waking life into a stunning masterpiece. Viola, placed at the center of this personal exploration of altered time and space, represents his mortality in such forms as a glistening newborn baby, his deceased mother, and the artist himself, floating, submerged under water. Starkly yet poignantly rendered in black and white, The Passing re-enforces the notion of a permeable conduit between reality and surreality. An irrepressible soundtrack of Viola’s labored breathing in sleeping and wakefulness serves to pull the viewer through an otherworldly topography. Amy Taubin of the Village Voice hails The Passing as "awesomely beautiful" and deems Bill Viola "a world-class video artist." She writes, "Some of the images ... burst out of the darkness, shimmer and fade as radiant and ephemeral as shooting stars."

THE LINK:
Bill Viola - The Passing (1991 - 54 min).avi


Un abrazo, dejo también una golosina de mi idolo semicaído Harmony Korine:
video for Bonnie Prince Billy 'No More Workhorse' (Realplayer format)
(Fotografía del niño semidesnudo
procedente del blog del siempre respetable Dennis Cooper.)
David Saä Viccenzo

2006-02-03

El mito de Barbette

Barbette

Barbette, Man Ray, 1926

El término Barbette designa por igual a: 1) una enorme pieza de artillería pesada; 2) el apellido de un cirujano del siglo XVII pionero en el tratamiento de algo denominado invaginación intestinal; y 3) el nombre artístico de un equilibrista travesti de la farándula parisina a mediados de los años veinte.

Barbette, cuyo nombre real era Vander Clyde, había nacido en 1899 en Texas. De pequeño practicaba el funambulismo sobre la cuerda de tender de su madre. Siendo apenas un adolescente se marcha de casa para abrirse carrera como acróbata de circo, y durante varios años forma pareja con una artista del trapecio. Cuando ésta fallece él asume el papel de una hipotética hermana gemela y realiza su número vestido como una hermosa joven. El éxito le sonríe y en 1923 inicia una gira por Europa, donde entra en contacto con escritores, músicos y poetas como Jean Cocteau, que será su mayor valedor entre la intelectualidad parisina, y que hará del trapecista un auténtico mito.

En París Barbette se codea con Josephine Baker, Mistinguett, Stravinsky, Auric, e incluso Sergei Diaghilev. Le cobija una vanguardia que está renovando su interés por las artes circenses y corporales: Alexander Calder reinventa el circo con sus miniaturas, el trío de payasos Fratellini elevan el clown a la altura de arte, y Diaghilev, en colaboración con Stravinsky, revoluciona el mundo del ballet trastocando algunos principios que parecían inamovibles. En julio de 1926 Cocteau publica en la Nouvelle Revue Française un breve ensayo titulado Le numéro Barbette, documento de primera mano acerca del espectáculo de este particular trapecista que actuaba siempre ataviado como una mujer:

El éxito de Barbette proviene de su habilidad para invocar el instinto de varias salas en una y el público emite su voto favorable por razones opuestas. Porque complace a aquellos que ven en él a la mujer, a aquellos que ven en él al hombre, y a aquellos otros cuya alma se conmueve ante el sexo sobrenatural de la belleza. Barbette se desliza en silencio. A pesar de la orquesta que acompaña su paso, sus gracias y sus peligrosos ejercicios, parece que vemos su número desde un lugar muy muy lejano, como si se representara en las calles de un sueño, desde un lugar donde los sonidos no pudieran percibirse y hubiésemos sido conducidos allí a través de un telescopio o un sueño.

Barbette, Man Ray, 1926

Al parecer, Barbette solía actuar acompañado de una orquesta que acometía piezas de Wagner o de Rimski-Korsakov, pero Cocteau lo ve todo con ojos de poeta enamorado: compara al equilibrista con Nijinsky, y afirma que es “un ángel, un pájaro, una flor”. Cocteau deja muy clara su fascinación por este “joven americano de 24 años, de aspecto un poco desigual, como un pájaro, y con un ademán ligeramente inseguro”, pero también se sirve del trapecista para desgranar a lo largo del texto algunas claves de su pensamiento estético:

El cinematográfo ha destronado la escultura realista. Sus personajes de mármol; sus cabezas grandes y pálidas, sus volúmenes de sombras, de claridades magníficas, toda esa humanidad abstracta, esa inhumanidad silenciosa, sustituye todo aquello que el ojo demandaba otrora a las estatutas. Barbette releva a esas estatuas que se mueven. Incluso cuando le conocemos no pierde su misterio. Permanece como un modelo de escayola, como una figura de cera, o como aquel busto viviente que cantaba sobre un pedestal cubierto con un terciopelo en el teatro de Robert Houdin. Su soledad es la de Edipo, como un huevo de Chirico sobre el primer plano de una ciudad en un día de eclipse. Por lo demás, yo dejo a los poetas la tarea de crear imágenes que puedan describir a esta encantadora criatura. Y yo soy el obrero que busca su mecanismo y lo desmonta, como hizo Edgar Poe con aquel jugador de ajedrez de Maelzel.

Barbette making-up, Man Ray, 1926

En su visita al camerino y las bambalinas, Cocteau se hace acompañar de Man Ray para que tome fotografías del proceso de transformación física del artista:

Las bailarinas entran [al camerino], lanzan un gritito y desaparecen, mientras Barbette, poniéndose una bata, abre la puerta e intercambia algunas palabras. Luego termina su sesión de maquillaje, tan hermoso como una cajita de pasteles totalmente nuevos, cubiertas las mejillas con un esmalte que brilla, su cuerpo restregado con una greda irreal, su papel de joven diablo, de Saint-Just en sueños, de cochero de la muerte, aún es el de un hombre, unido a su doble por un cabello. Es ahora cuando se coloca su peluca rubia, sujeta por dos simples elásticos alrededor de las orejas, y prende un puñado de alfileres negros en la boca: los pequeños gestos de una mujer que se peina. Se levanta y camina, colocándose los anillos. Se ha completado la metamorfosis. Jeckyll es Hyde. Sí, Hyde! Porque tengo miedo.

Barbette, Man Ray, 1926

El texto de Cocteau no tiene precio, sobre todo cuando describe el aspecto general del escenario y de los objetos que Barbette utilizaba en su espectáculo:

La cortina se descorre y muestra un decorado funcional: un hilo de alambre entre dos soportes, un sistema de trapecio y de anillas colgando en el cuadro escénico. Al fondo, un diván cubierto con una piel de oso blanco sobre el que, entre ejercicio de alambre y ejercicio de trapecio, Barbette, quitándose la incómoda ropa, representará una pequeña escena escabrosa, una verdadera obra de arte de la pantomima en la que, imitando y sintetizando a todas las mujeres que ha estudiado, se transforma en el arquetipo de mujer, al punto de eclipsar a todas las que le preceden o le suceden en cartel. Porque, no olvidemos que nos encontramos entre una mágica luz de teatro, en el interior de una caja de maldades en la que la verdad no tiene lugar, donde lo natural no tiene valor alguno, donde las pequeñas medidas se alargan y las grandes estaturas se rebajan, donde se suceden los juegos de naipes y los trucos, donde el público no sospecha la dificultad y solo percibe el golpe de efecto.

En efecto, Barbette no se limitaba al funambulismo. La ambigüedad sexual era parte importante del juego escénico, y su actuación se convertía en un lento y calculado strip-tease. Una mayor atención sobre la cuestión me devuelve la impresión de que Barbette no hizo sino sublimar un cierto tipo de espectáculo que venía de lejos, y que de algún modo también afirmaba cierto espíritu de su tiempo. El travestismo se aplaudía por toda Europa, desde Leopoldo Frégoli hasta la revista musical y los espectáculos de feria más bajos.

Mae & John (imagen de Sideshowworld.com)

Las mujeres reafirmaban la modernidad de su liberación adoptando el peinado a lo garçon o -como haría Marlene Dietrich solo unos años después- apropiándose del vestuario masculino. Hasta Marcel Duchamp, dispuesto a todas las contradicciones, se había hecho retratar como una enigmática dama frente a la cámara de su colega Man Ray (el norteamericano estaba metido en todos los fregados, sí).

Marcel Duchamp as Rrose Sélavy, Man Ray, 1921

En 1930, Cocteau concede a Barbette un pequeño papel en el reparto de Le Sang d´un Poète (1930), y a lo largo de la siguiente década la luz de Barbette se va apagando hasta su retirada de la escena en 1938, achacada indistintamente a una caída, una neumonía, o la polio. Lo cierto es que solo tras una larga y dolorosa rehabilitación logra mantenerse en activo, al principio como entrenador personal de otros artistas del trapecio y el funambulismo, y finalmente como asesor en el mundo del cine. Tony Curtis y Jack Lemmon, por ejemplo, debían al funambulista la pericia de su caracterización en Some Like it Hot (Con faldas y a lo loco, 1959).

Tony Curtis junto a Orry-Kelly durante de el rodaje de Some like it hot (1959)

El 5 de agosto de 1973, acuciado por el dolor, Vander Clyde moría de una sobredosis en Road Rock, su pueblo natal en Texas. Es una fecha algo paradójica, ya que justo un año después, un funambulista francés llamado Philippe Petit triunfaría en Nueva York caminando entre las torres del World Trade Center. Y es que creo que Petit y Barbette constituyen dos piezas antagónicas y complementarias en la esfera del funambulismo, como dos anclajes para un alambre que permitiera viajar de Nueva York a París, y viceversa: Petit, pespunteando un paisaje urbano desde el arrojo mortal de lo técnicamente improbable; Barbette, como artífice de una mascarada -casi de salón- en la que el equilibrio físico no es sino correlato de un riesgoso escamoteo de la identidad. En 1926 Cocteau había escrito:

Tras todos estos años de vagas americanadas en las que la capital de los Estatos Unidos nos hipnotizaba, con las manos en alto, como si nos apuntara con un revólver, el número de Barbette me muestra por fin a la auténtica Nueva York, con las plumas de avestruz de su océano y de sus fábricas, sus residencias de tul, su precisión, su voz de sirena, sus aderezos, y sus ribetes eléctricos.

(Todos los textos citados provienen de “Le número Barbette”, Nouvelle Revue Française, 13 année, nº 154, 1er. Julliet 1926, pp. 33-38)



Más información en la Wikipedia
Y en el siempre interesante Circo Méliès
Artículo de maquinariadelanube

Etiquetas: , , , , , , , , , ,

2006-02-02

"Right, Click & Save"


De cómo lo pasamos en aquella fiesta, hay pruebas.

Jamás creí que fuera a ver mi rostro y cuerpo en carteles inmensos sin la ayuda financiera de corporaciones empresariales especialmente en marketing, que respaldaran la abrumadora acogida que ha tenido este asombroso proyecto de mi amigo el aclamado escritor, Scott Heim en diversas galerías de "Arte" , en carteles publicitarios, reclamando la figura del "hikikomori".

La culpa la tiene, creo, Greg Araki y sobretodo el sobrio, y cada vez más análogo a mi bios, Scott Heim.
Escritor mocoso, aclamado, hermoso y consentido (repito otra vez) mi réplica, según me autorizó a decir, retrobucle del propio Scott:

Scott Heim the acclaimed novelist writes:

"Right, Click & Save" is brilliant and addictive in the best possible way. Marc Vallée's past photographs have been consistently inventive and aggressive and far, far more interesting than most of the stuff in magazines or galleries, and this new project adds a new facet to his work. These images agitate our ideas of originality and authorship, of voyeurism and vanity and absolute lust. Shown together, they leave the viewer disconcerted, a little horny, and ultimately numb."

Scott Heim is the author of the acclaimed novel Mysterious Skin which was made into a motion picture by maverick director Gregg Araki in 2004.

Right, Click & Save was a one off photographic installation held at the night club Anti-Social in south London. Marc colleted hundreds of images of young men from online profiles from around the world. What you have in each image is a young man holding a camera in front of a mirror, he has just taken a photo of himself. With the act of “right, clicking and saving” Marc “created” a new image by saving it to his computer. Issues of authorship and voyeurism are very much at play with these images. One hundred and fifty A3 posters were made and placed on the night club's wall. Once the club was open you had the juxtaposition of the images of the young men on the wall and young men dancing the night away. By the end of the night a large number of posters had been taken away by the clubbers and the rest had ended up in trash can.


El inicio de la apertura en la galería fue sencillo:

"Right, Click & Save"
a photographic installation
29 January 2006
10.30 – 4am @ Anti-Social
66 Albert Embankment, London.

Para curiosear a través de la inmensa galería antes de que las imágenes multiplicaran de manera exponencial su tamaño pinchar aquí desde España, otra vez.
Mis disculpas a editores y lectores, perdonen la débil gestión del blog.

Fotografía de Harmony Korine
Saä Viccenzo

Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial 2.5 Spain License.